El proyecto más ambicioso que ejecutará SQM en el extranjero es el desarrollo de una faena de litio en la Argentina. Así lo señaló el presidente de la compañía, Eugenio Ponce, en la junta de accionistas.
Al menos así lo mostraron las cifras reveladas por Lithium Americas (LAC), junior canadiense que es socia de SQM en el proyecto. Según una presentación hecha a inversionistas, la iniciativa llamada Cauchari-Olaroz tendrá costos equivalentes a los del Salar de Atacama, la zona más eficiente.

El estudio de factibilidad definitivo, liberado por LAC, calculó que el costo de producción del proyecto ubicado en Jujuy será de USD 2.495 la tonelada de carbonato de litio grado batería. En la presentación, lo ponen en la misma línea con el costo de SQM en el Salar de Atacama, en sintonía con las estimaciones del mercado que lo sitúan cercano a los US$ 2.500 por tonelada.

El documento proyecta también el ebitda de la futura faena, indicador clave para determinar el flujo de caja. Con un precio de venta de USD 12.000 la tonelada de carbonato de litio, el ebitda sería de USD 233 millones.

Estas proyecciones son para la primera fase del proyecto, que contempla, en régimen, una producción anual de 25.000 mil toneladas de carbonato de litio.

Para esta primera etapa, la inversión calculada es de USD 425 millones, la que será financiada en partes iguales entre SQM y los canadienses. El inicio de la construcción está pronosticado para este semestre y su puesta en marcha se calcula para 2019.

Fuentes del mercado comentan, eso sí, que, pese a lo promisorio de la iniciativa, existieron dudas sobre la capacidad de financiamiento de LAC, incluso dentro de la misma SQM.

Por eso los canadienses buscaron socios de peso, alcanzando un acuerdo con la gigante china Ganfeng para financiar parte de la etapa de construcción del proyecto de litio Cauchari-Olaroz.

Los chinos acordaron condiciones de financiamiento por USD 174 millones, a cambio del 19,9% de las acciones de LAC.