Los paneles solares hoy día ya no son ningún misterio, puedes encontrarlos casi en cualquier parte, pero todavía se trata de una tecnología imperfecta desde el punto de vista de que no son todo lo eficientes que uno podría desear.

Por ese motivo últimamente aparecen varios diseños que rompen con el clásico aspecto plano y rectangular del típico panel solar, desde estructuras 3D o materiales semi-transparentes pasando por bolas de cristal que parecen salidas de algún cuento de fantasía.

El último diseño extraño que encuentro en este sentido son estos curiosos paneles (ya no podría llamárseles técnicamente así) con forma cónica que, además, giran sobre un eje de forma constante. Resulta que este diseño tan poco usual consigue una mejora del 20% respecto a paneles solares clásicos y es lógico si lo piensas.

Estos paneles rotatorios con forma cónica están diseñados para concentrar una cantidad de luz solar 20 veces mayor que en otros paneles solares clásicos. Normalmente, concentrar tanta luz solar lo que consigue es que la temperatura suba a 120 grados de temperatura o más, llevando a que el panel literalmente acabe fundido.

En este caso, al estar girando cada célula solar capta energía solar cuando está encarada directamente a la luz del Sol. Luego continúa girando y, mientras pasa por la ‘cara obscura’ del cono, le da tiempo a convertir la luz captada en energía eléctrica y a enfriarse un poco.

Los resultados son dos, el primero es que cada panel solar se calienta como mucho a unos 90 grados, el segundo es que la eficiencia se multiplica hasta el punto de que uno de estos paneles obtienen 5 veces más energía que los típicos paneles solares planos.

La parte menos eficiente está en que, lógicamente, parte de la energía obtenida tienes que gastarla en hacer girar el invento, pero parece que un sistema de imanes reduciría este gasto energético al mínimo.

Fuente: http://tec.nologia.com/